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Moradores que invadieron parte del sector Miraflores han realizado pagos hasta de 400 soles.

CIUDADANOS DENUNCIAN COBROS EN TERRENOS QUE LE PERTENECEN AL ESTADO

  • Seudodirigentes lucran con la necesidad de vecinos.

Paita 08 de mayo de 2017.- Bajo la fachada de “dirigentes” algunos ciudadanos han convertido en un negocio rentable la venta ilícita de terrenos que le pertenecen al Gobierno Local de Paita o entidades militares como la Marina de Guerra del Perú, ocasionando inseguridad jurídica que afecta a gran magnitud al Estado Peruano y a quienes realizan pagos ilegalmente para tener un lugar donde vivir.

Este caso pudo ser identificado en una zona que ha sido invadida en el sector de Miraflores, donde los ciudadanos que se instalaron en el lugar después del periodo lluvioso declararon haber hecho pagos de hasta 400 soles a un “Comité” conformado para encargarse de la realización de trámites que permitirían la entrega oficial de los terrenos que le pertenecen al Estado y que están destinados para proyectos de impacto social.

Estas declaraciones fueron dadas durante la reunión que sostuvieron los pobladores el último viernes 05 de mayo con funcionarios públicos de la Municipalidad Provincial de Paita, donde se les aclaró que los terrenos actualmente se encuentran en pleno traspaso a la comuna paiteña y que quienes han invadido serán reubicados, pese a que conforme a ley el Gobierno Local no tiene la obligación de realizar trabajos de reubicación.

Cabe resaltar que la Ley Nª30230 promulgada en julio del 2014 para mejorar los canales de comunicación y coordinación entre las entidades llamadas a combatir las invasiones de terrenos y las mafias detrás de ellas prohíbe ocupar espacios que le pertenezcan al Estado o áreas privadas, además esta ley ampara a los municipios para realizar el desalojo correspondiente antes a ocupantes ilegales.  

Finalmente se informó que se harán las investigaciones correspondientes para que las entidades encargadas puedan realizar las investigaciones pertinentes a fin de sancionar a los responsables y evitar que continúen engañando a quienes pugnan por un espacio para vivir.